El despertador comenzó a sonar con fuerza llenado de ese timbre todo el dormitorio.
Carlitos dormía profundamente, pero debía despertar para ir a la escuela.
Estaba fresca la mañana.
Los vidrios empañados de su cuarto no dejaban ver el afuera.
El cielo estaba gris el ambiente cargado de mucha humedad!!
El despertador insistió con más fuerza, para levantarlo pero sin éxito alguno.
Logrado ya el objetivo por el aparato el dormitorio se hizo vida.
Alguien abrió los ojos!
Carlitos ya despierto pero con poca ganas - pide un minuto más por favor.
Riing riing zapatea esa máquina sobre el mueble.
El reloj ese de mesita que el abuelo le regaló insistía, una y otra vez!
Carlitos se vuelve a cubrir con las mantas.
Tapa su pequeño cuerpo, y también algunos minutos bajo ella.
Los minutos atrapados, más tarde faltaran
Alguien lo espera.
Y de forma repentina la puerta se abre, -dale Carlitos es hora-
El clima no parece tener mejor cara.
Hay que arrancar!!
Algunas palomas se posaron afuera.
- hay varios en el jardín, no querés verlos?-
-esta bien, mamá ya voy-
Mamá a salido del dormitorio, dejo la puerta entre abierta.
El niño se reincorporó, pego el estirón de brazos, tras un bostezo largo al tanteo busco sus pantuflas..
Uno se había extraviado,
Sorprendido él se dispuso a buscarlos.
No los ve por ningún lado se inclino para ver debajo de la cama.
Allí estaba el otro, de forma inexplicable termino escondido la muy traviesa.
Mientras tanto en la cocina la tele y las noticias sonaban, anunciaban posible lluvia.
A todo esto el silbido de la pava sumaba dando el presente en la mañana.
Con pocas ganas, y arrastrando los pies pequeños se dirige a lavarse la cara.
Carlitos desde el baño, sintió ese aroma que tanto le gustaba.
El aroma a tostadas llegó a buscarlo! Y lo encontró.
Eso lo puso de muy humor,
Ya cambiado si va a la cocina, -que rico mamá huele muy rico, me dió hambre!-
-Lo sé hijito vamos come tranquilo-
Ya bien despierto y predispuesto a comenzar la jornada de sentó a la mesa.
Siempre se tomó el tiempo para desayunar con calma.
Solo que está vez los minutos atrapados en las mantas ahora con el no lo acompañan.
-Se hizo tarde hijo, dale que no llegamos -
El crujido de ese pan tostado apurado con mermeladas asi lo revelan.
Cachito abajo atento a cualquier miga
Ella lo sabe y comienza y hace que todo haga más rápido.
De forma vertiginosa la madre como el niño recorrer la casa.
Toman lo necesario para el día y su rutina.
Guardan todo y evitan no olvidarse nada.
Carlitos tomó su mochila, mientras la madre cruza la casa de un lado a otro
Las llaves tintinean en su manos, con ciertos nervios.
Las noticias de la tv en la mesa se hacen reales.
Algunas gotas ya comienzan a pegarse en las ventanas.
El cielo parece triste, está muy negro, acaso hasta resignado.
Las manecillas del reloj cucu en la entrada anuncia que no falta mucho.
Antes Carlitos toma un paraguas, no es uno cualquiera! Es uno de Superman!.
La madre toma la suya una rosa con flores grandes
Hay que partir y a último instante...
Carlitos vuelve a casa corriendo a la cocina, tras el cachito un perrito Yorkshire lo persigue.
A tomado la naranja y se la guarda en el bolsillo de su guardapolvo.
El silencio a quedado encerrado bajo llaves por unos minutos, cachito lo cuidara.
Se alejan mientras adentro, cachito parece discutir con alguien
Afuera antes de las 8 todo es un caos.
Todos corren se apuran y aveces sin medirse.
Ya allí la madre de Carlitos dice: - hijo todos tenemos responsabilidades- .
Su rostro algo reflexivo mientras mira el reloj en su muñeca sigue.
- tu padre salió con el alba, volverá después que el sol haya cruzado por encima de nuestras cabezas-
- vos tenés que ir a la escuela, jugar disfrutar tu vida-
- los años no esperan hijo, nos dejan si con el no caminamos-
- Ami me espera la casa responsabilidad que no es poca-
-desde reponer el pan que siempre falta, hasta el agua que necesitan las plantas de las macetas-
Carlitos aunque bien no entiende mucho de lo que le dice solo esboza un -si mama-
La lluvia comienza a golpear sus paraguas con más fuerza.
Mientras van esquivando charcos de ratos, o sorteando esas baldosas flojas.
De pronto en el pensamiento de mamá ase instalo algo - no lo estaré sobre exigiendo?-
Carlitos está feliz en cierta forma el ambiente mojado embarrado no lo a alterado.
Las calles comienzan a mostrar sus primeros charcos, y el no dejará sin pasar por ellas,
De a ratos en un pie y luego en la otra.
Deben cruzar una calle.
Algo que siempre requiere tener todos los sentidos bien despiertos.
La felicidad desmedida y desbordante en ese pequeño ser, a los saltitos
Se a caído...
Carlitos no se dió cuenta hasta después de cruzar la esquina.
De pronto no sintió el peso en es blanco bolsillo
Busco su naranja, a mitad de calle ella estaba !! - mamá, mamá!- grito él.
La desesperación se adueñó de su inocencia.
Su madre volvió sobre sus pasos.
Mas que sostener su mano lo atrapó sin dejarlo mover milímetros alguno.
Claro a poca distancia un auto a velocidad media tiene a la naranja en su curso.
A Carlitos se le anudo el pecho la impresión en el rostro era evidente.
Sus pies y su cuerpo inclinados a la calle, si ser su vida pendia de la mando de ella
Algo suyo se había congelado en el tiempo.
Sin palabras o respiración alguna el profundo silencio en ellos se instala de pronto.
Las gotas son cada vez más grandes.
Y estrellan en el parabrisas.
De alguna forma tener al auto intentan.
El pequeño corazón de Carlitos se comprime. de tal forma, que sostener aire no puede
Por reflejo solo atinó a extender la mano como si a rescatarla pudiera.
Las manitos abiertas y temblorosas hacen está situación muy angustiante
Ese conductor vio la escena a la distancia
Algo salió del bolsillo del niño.
El susto y la tensión contenida estremece a mamá.
Mas que manos parecían garras atrapando ese pequeño y delgado bracito
Ese hombre lejos de frenar...
y dejar que esa inocente alma salve el día.
no detuvo su marcha, parece haber fijado su propósito.
Las luces del poste se encienden el cielo está negro.
El brillo en ese cítrico para el es tentador!!
Nadie entiende nada!.
Tampoco yo que escribo esto.
No el tiempo quiso ver lo inevitable.
En los ojos de Carlitos esto fue en camara lenta.
El rostro de ese hombre se notaban mucha malicia y frustración y una sonrisa sinica.
La carita de Carlitos fue transformando .de forma instantánea.
Solo rogaba dentro de su pequeño corazón con un, no , no apenas visibles en los labios.
Cómo si de alguna forma con ella cambiara el trayecto de esa máquina.
[...] No lo puedo creer me estoy mojando todo sabía que iba a llover y salgo sin paraguas !!
Un auto me cruzo a gran velocidad!! Que peligroso .
Más a estas horas que muchos niños van a la escuela [...]
Y lo hizo...
Lejos de frenar o seguir su curso, hizo caso a su lado malvado.
Con sus manos en el volante y totalmente premeditado paso por arriba a ese cítrico.
La naranja estallo..
No una sino dos veces.
No siendo poco también salpico a Carlitos.
El guardapolvo blanco y su inocencia fueron manchadas con agua muy sucia.
Las gotas gordas golpeaban el paraguas de Carlitos.
De alguna forma buscaban que el ruido tapara la situación
La mano que sostenía el paraguas de Superman a caído
Bajo ella él se creía fuerte y seguro.
Era suyo.
Algo que llevaba con felicidad, y ahora la ausencia le duele.
Algo se rompió algo en el.
La escena desprendía esa mirada .siniestra del chófer.
Carlitos lo mira y este lo sabe y sonríe
Y levemente de forma cruel y siniestra.
Soltaron el techo que los cubría.
Ya sin paraguas, la madre lo abraza fuerte
La fría lluvia golpea su abrazo
El pequeño cuerpo tiembla por la situación recién vivida.
Ella sostiene su rostro -ya paso amor ya pasó!
- ya está Carlitos ya está- mamá con palabras consoladoras intenta calmarlo.
Había que seguir ya es tarde para todo.
- hijo el tiempo es así- ella prosigue algo pensativa y dulce
Pobre Carlitos de forma cruel y estar feliz paso a vivir un momento de total angustia.
Algo suyo se fue con esa simple naranja.
Ya unos metros más a delante, y largo silencio.
Y con algunas lágrimas secas en las mejillas de Carlitos, su mamá le dice:
- Sabes Carlitos, el tiempo no espera a nadie!,-
- todo debe hacerse cuando se debe-
- el tiempo no perdona, ni mucho menos espera hijo!-
- esa naranja podría estar ahí contigo , de haber llevado esos minutos que dejaste en la cama contigo-
La alegría inicial de Carlitos ahora era una tristeza total.
Caminaba pateando piedritas, con cierto enojo y frustración en el alma.
Buscaba culpables en ellas
Su madre de pronto se detiene en una esquina está asustada aún.
A intentando mostrarse fuerte aunque por dentro una piedra recorre por su garganta
Se inclina de rodillas
Toma a su hijo y de forma amorosa le explica.
- amor, las piedritas que pateas no tienen la culpa, tu menos que nadie tiene la culpa!-
-ese hombre podía hacer el bien , y eligió hacer el mal -
- a algunos no les gusta ver personas felices, no lo soportan-
- naranjas comparemos muchas hijo, el tendrá que vivir con su culpa-
Y finalizó - tu vive feliz hay muchos charcos que esperan ser saltados-
Carlitos un tanto calmado lo mira a los atento.
Sin una palabra vuelve a abrazar a su mamá.
La maldad de las personas se puede hacer presente de formas crueles.
El momento lo eligen
Está en un acto, en una palabra.
Está en la falta de empatía, en la falta de sentido común.
Está en lugares menos esperados.
Y tú de que lado estás ?
Saludos . Att Luis
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