Desmayado no puedo medir el tiempo , cuánto tiempo? O quizá solo me quedé dormido!
Los rayos del sol pican como agujas la piel, quemando como brasas.
Cualquier reserva de esperanza se desvanece con olor a tostado.
Derrotada, la lona áspera y seca, desgarrada por tormentas pasadas flamea.
Sus hilos sueltos que rozan mis brazos azotan como espinas largas afiladas.
El sol en la cabeza adormece mis sentidos por por momentos,incineran mis pensamientos.
Todo denota un cansancio que se metía hasta en los huesos.
De compañero una lata vieja, oxidada, abollada como yo en la vida , rueda de lado a lado en el fondo.
El único ruido metálico, la única serenata repetida, monótona, que me taladraba la cabeza
Golpea madera agrietada, que cruje de viejo.
Los remos cuelgan en los bordes esos sin vida.
Entregados a la voluntad del océano
La boca seca, gusto a mar y a sudor viejo. Un zumbido creciente en los oídos, como mosca atrapada…
Y de pronto, el pequeño bote se agita furiosamente!
Que paso ? Un sudor frío cayó sobre la piel caliente, protestando enojado por haberle roto su sueño profundo.
Un barco moderno con motores potentes pasa cerca.
No me ve y pasa indiferente.
Tras ella olas altas que me hicieron temblar como hoja seca en río turbulento.
El bote se mueve descontrolado, rota su calma parece que también dormía.
" Aguanta mi querido amigo, aguanta shhh tranquilo, tranquilo" le dije balbuceando
Porque aunque otros te hagan tambalear en el océano, hay que resistir.
La recompensa no está en llegar rápido. Está en llegar.
Desmayado no puedo medir el tiempo , cuánto tiempo? O quizá solo me quedé dormido!
Los rayos del sol pican como agujas la piel, quemando como brasas.
Cualquier reserva de esperanza se desvanece con olor a tostado.
Derrotada, la lona áspera y seca, desgarrada por tormentas pasadas flamea.
Sus hilos sueltos que rozan mis brazos azotan como espinas largas afiladas.
El sol en la cabeza adormece mis sentidos por por momentos,incineran mis pensamientos.
Todo denota un cansancio que se metía hasta en los huesos.
De compañero una lata vieja, oxidada, abollada como yo en la vida , rueda de lado a lado en el fondo.
El único ruido metálico, la única serenata repetida, monótona, que me taladraba la cabeza
Golpea madera agrietada, que cruje de viejo.
Los remos cuelgan en los bordes esos sin vida.
Entregados a la voluntad del océano
La boca seca, gusto a mar y a sudor viejo. Un zumbido creciente en los oídos, como mosca atrapada…
Y de pronto, el pequeño bote se agita furiosamente!
Que paso ? Un sudor frío cayó sobre la piel caliente, protestando enojado por haberle roto su sueño profundo.
Un barco moderno con motores potentes pasa cerca.
No me ve y pasa indiferente.
Tras ella olas altas que me hicieron temblar como hoja seca en río turbulento.
El bote se mueve descontrolado, rota su calma parece que también dormía.
" Aguanta mi querido amigo, aguanta shhh tranquilo, tranquilo" le dije balbuceando
Porque aunque otros te hagan tambalear en el océano, hay que resistir.
La recompensa no está en llegar rápido. Está en llegar.
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