Bajar una ladera de una montaña no es fácil.
Mucho para alguien que no es de aquí.
Su terreno es inestable en partes, donde cada mañana las nubes reposan un par de horas.
Dejando el empedrado resbaladizo por el rocío es un desafío para cualquier tobillo que se atreva a enfrentarlas.
Con el correr de la mañana y con el sol de lado como una linterna, deja ver el vecindario mientras se enciende en ella la vida
- Buen día, buen día- se oye a la distancia entre los ruidos de motores que sufren la geografía
Varios perros ladran nerviosos, seguramente en el cartero, saber que tienen contra él esos perros es un gran misterio.
La espesa niebla se disipa, y la montaña destila gota a gota lo que dejaron las blancas viajeras.
Así mismo, el caserío también va despidiendo a sus habitantes
Llaves que giran y ruidos metálicos de puertas y portones de chapa que se cierran, todos salen a enfrentar la rutina.
Niños al colegio, hombres y mujeres al trabajo.Y otros al mercado a reponer la alacena.
Aunque nací entre montañas con el corazón y pulmones para estos terrenos. Ya no soy el mismo.
De niño corría y saltaba como un pequeño cabrito. Mis rodillas no son las mismas y se cansan cada dos pasos
Mi pausa es en una gran roca, rodeada de flores amarillas.
Yo con mi alma sentados en ella mientras los pulmones buscaban algo de oxígeno.
Aquí las calles suelen estar conectadas por senderos y escaleras en partes.
Alguien, casi saltando como un canguro , bajaba con prisa a mis espaldas, tras sus pasos algunas piedras rodaban
—Llegó tarde , llegó tarde- entre dientes repetía agitada .
-Buen día joven-... Paso de largo
Unos metros más adelante algo la freno
su carrera, una duda.
A la sombra de su gran sombrero rosa toco sus bolsillo, saco la llave mientras algunas monedas caían, puso en el otro bolsillo de su chamarra.
Luego procedió a quitarse la cartera del hombro . Levanto un poco la rodilla para apoyar su cartera, la abrió mostrando al sol.
Asustada, revolvía lo que habia dentro.
Su mano revolvía todo sonaban plásticos y frascos quizá perfumes.
Las cartera de una mujer guarda grandes misterios.
Levanto su mano tapándose un ojo y el otro cerrado, frustrada y enojada.
-hay no!- exclamó nerviosa.
Habia bajado con el tiempo justo y ahora debía decidir seguir o volver.
-Mi teléfono mi teléfono, hay no me olvidé que hago- exclamó! como si de eso su vida dependiera.
Giro sobre sus pasos una vez:
- mejor me voy así nomás- avanzo un metro y se detuvo congelada.
-pero si me llaman- volvió sobre ese paso y giro con dirección contraria . Debería subir otra vez los escalones que había bajado corriendo.
Volvió a girar otra vez como resignada.
- pero llegó tarde me iré asi nomás-
Bailaba sobre sus pasos ansiosa
Otra vuelta más está vez con dirección a su casa:
- iré a buscarlo, sin teléfono uno no es nadie nove joven?-Me dijo como si la respuesta final fuese mia.
- señora va hacer un pozo de tanto girar- decía dentro mío- era una escena graciosa. Aunque reír no podría, ya que más de una vez también había pasado por ello
- señora vaya a buscarlo antes que se arrepienta- mi voz apenas audible agitada le dije mostrando una leve sonrisa.
Un minutos mas tarde y tras haber subido varios metros, la vi bajar corriendo.
Y yo agitado sentado allí recobraba el aliento, solo escribir esto.
Agua .. agua .. agua jajaja
Jejje saludos att Luis8a
#milegado blog
A
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